
Situado en el margen derecho del río Turia, Casas Altas se asienta en la falda de un cerro que determina las características montañosas del término. En el sector Sur del Rincón de Ademuz limita al norte y este con Ademuz, al Oeste con Vallanca y Ademuz y al sur con Casas Bajas y Santa Cruz de Moya (Cuenca).
La orografía presenta puntas destacables como Loma Lorente (1.047 m.), Puntal del Sordo (1.001 m.), El Resillo (1.022 m.), El Peñasco (1.206 m.), Puntal del Peloto (1.264 m.) y el vértice geodésico de tercer orden Corella (1.136 m.).
Los orígenes
El origen de Casas Altas está ligado a Ademuz hasta su segregación en el año 1845, tal como consta en los documentos del obispado de Segorbe, donde aparece como Casas del Río Altas.
El archivo municipal es prácticamente la única fuente documental. El primer dato escrito encontrado está grabado en la espadaña de la iglesia primitiva donde se aprecia una inscripción referida al año 1615.
La independencia parroquial de Ademuz, mediante la consignación como vicaría de la iglesia de Casas Altas gracias al Obispo de Segorbe Fray Alonso Cano, data del año 1772.
Dado el carácter extremadamente modesto de esta población, acentuado por su aislamiento, a lo largo de su historia se han planteado en diferentes ocasiones proyectos de segregación respecto de Valencia, para anexionarse a la más próxima provincia de Teruel como una posible solución. Sin embargo, siempre se han mantenido fieles al Fuero de Valencia, tal como fue planteado por el rey Jaime I a los hombres de Castielfabib.




